La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial Cuando Salomón vio aquellas letras se quedó admirado y no osó entrar dentro, sino que se echó hacia atrás y la nave fue lanzada entonces al mar yéndose a tan gran velocidad, que se perdió de vista en poco tiempo. Él se sentó en la orilla y comenzó a pensar en estas cosas; de pronto, bajó una voz que le dijo: «Salomón, el último caballero de tu linaje descansará en esta cama que has hecho y tendrá noticias de ti». Salomón se alegró mucho con esto. Despertó a su mujer y a los que estaban con él y les contó la aventura, haciendo saber a propios y extraños cómo su mujer había llevado a cabo aquello en lo que él no había conseguido tomar una decisión. Y tal como el libro os ha contado, fue la historia de por qué la nave fue hecha y por qué y cómo los maderos eran de por sí de color blanco, verde y rojo, sin ninguna pintura. Aquí calla la historia y habla de otras cosas.