La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial Él contesta que lo hará porque lo considera conveniente. Se dirige a un caballero que estaba delante de él que toma el cuerno y lo hace sonar con tanta fuerza que se puede oÃr en los extremos más alejados del paÃs. Después de hacer esto se sientan todos alrededor de Galaz, él pregunta al que le habÃa dado las llaves si era sacerdote y le contesta que sÃ.
—Decidme, pues —le ruega—, la costumbre de aquà y dónde fueron apresadas todas estas doncellas.
—Con gusto lo haré —contesta el sacerdote.
»Es cierto que hace más de diez años los siete caballeros a los que habéis vencido llegaron a este castillo por casualidad y se albergaron en casa del duque Lynor, que era el señor de todo este paÃs; era el hombre más noble que se conoció. Por la noche, después de cenar, se produjo una disputa entre los siete hermanos y el duque por una hija del duque que los siete hermanos querÃan poseer a la fuerza. En la disputa el duque murió y también un hijo suyo, mientras que la hija, por la que habÃa comenzado la pelea, fue apresada. Después de hacer esto, los hermanos se adueñaron del tesoro del castillo y convocaron caballeros y servidores para comenzar la guerra contra los de este paÃs. Lucharon tanto que los vencieron, recibiendo de ellos sus feudos. Cuando la hija del duque vio esto, se entristeció mucho y dijo casi adivinándolo: