La canción de Rolando
La canción de Rolando —Señores, os lo ordeno, tomad los puestos de Rolando y Oliveros: lleve uno de vosotros la espada y el otro el olifante. Cabalgad los primeros, delante de los demás, y con vosotros quince mil franceses, todos ellos bachilleres y de los más valientes entre nuestros valientes. Otros tantos habrán de seguiros, al mando de Gebuino y Lorenzo: El duque Naimón y Jocerán, el conde, disponen los dos cuerpos de batalla en arrogante formación. Cuando llegue la hora, muy dura habrá de ser la contienda.
Los DOS primeros cuerpos de batalla se constituyen de franceses. Más tarde se establece el tercero, compuesto de vasallos de Baviera: se estima su número en veinte mil caballeros. Nunca por su lado habrá de ceder la lÃnea de combate. Excepto los de Francia, que conquistan los reinos, no hay gente bajo el cielo que Carlos quiera más. El conde Ogier el Danés, buen guerrero, será su jefe, porque es muy gallarda la tropa.
CUENTA ya Carlos, el emperador, con tres cuerpos de batalla. El duque Naimón forma entonces el cuarto con barones de gran denuedo: son oriundos de Alemania y se calcula su número en veinte mil. Poseen buenos corceles y magnÃficas armas. Jamás por miedo a morir retrocederán un paso. Herman, duque de Tracia, será su guÃa; antes prefiere la muerte a cometer una villanÃa.