La canción de Rolando
La canción de Rolando ORGANIZAN después otros diez escuadrones de combate. Está compuesto el primero de feos cananeos, que vinieron de Valfuida a campo traviesa; el segundo de turcos, el tercero de persas y el cuarto de petchenecos. Forman el quinto los soltras y los ávaros, el sexto los ormaleses y los egeos, el séptimo los del pueblo de Samuel, el octavo los de Brusa, el noveno los de Clavers y el décimo los de Occián la Desierta: componen una turba que jamás sirvió a Dios. Nunca oiréis hablar de peores felones. Tienen la piel tan dura como el hierro, y por eso no necesitan loriga ni yelmo. Son recios y porfiados en la lucha.
HA ORGANIZADO el emir otros diez cuerpos de batalla. El primero está formado de gigantes de Malprosa, el segundo de hunos y el tercero de húngaros; el cuarto se compone de los de Baldisa la Luenga, el quinto de los de Valpenosa y el sexto de los de Marosa. El séptimo lo integran lituanos y astrimonios, el octavo los de Argólide, el noveno los de Clarbona y el décimo los de Fronda, de luengas barbas. Es una turba que jamás quiso a Dios. Los anales de los francos enumeran de esta guisa treinta cuerpos de ejército. Imponentes son las huestes, en las que pregonan las bocinas. Los infieles cabalgan con denuedo.
