La leyenda de Yurupary
La leyenda de Yurupary En el principio del mundo una terrible epidemia se desató entre los habitantes de la Sierra de Tenui, atacando exclusivamente a los hombres. Solo se salvaron unos pocos viejos cansados y ya vencido por los años, y un anciano payé.
Preocupadas por esto las mujeres, que veían la extinción de la raza en un futuro no muy lejano, ya que no había en la vecindad ningún pueblo al cual acudir para proveerse de lo que les faltaba, decidieron reunirse para ver si era posible encontrar solución a tal estado de cosas.
En todos los rostros se veía consternación y solo el viejo payé se mantenía sereno e imperturbable.
Su ciencia, considerada para este caso impotente, no había sido consultada como era la costumbre.
En las orillas del Lago Muypa, donde Seucy solía bañarse, tuvo lugar la reunión de las mujeres.
Los pareceres más diversos y extraños se discutieron. Había quien proponía que trataran de rejuvenecer a aquellos viejos decrépitos, o que los arrojaran a los peces si la tentativa no daba resultado.
Hubo incluso quien sugirió que se viera si las mujeres podían fecundarse entre ellas, y la discusión, animándose, se alargó hasta que fueron sorprendidas por Seucy que, como de costumbre, venía a bañarse.