Las mil y una noches segun Galland
Las mil y una noches segun Galland La madre de Aladino había escuchado el discurso de su hijo con bastante atención hasta estas últimas palabras; pero, al oír que su propósito era pedir en matrimonio a la princesa Badrulbudur, no pudo impedir interrumpirlo con una sonora carcajada. Aladino quiso proseguir, pero ella, interrumpiéndolo una vez más, le dijo: «¡Eh! Hijo mío, ¿qué se te está pasando por la cabeza? Has debido perder el juicio para dirigirme palabras semejantes.»
«Madre mía», repuso Aladino, «te puedo asegurar que no he perdido el juicio; me encuentro en pleno uso de mis facultades. Ya he previsto los reproches de locura y extravagancia que me haces y los que aún podrás hacerme; pero todo eso no me impedirá decirte una vez más que he tomado la decisión de pedir al sultán en matrimonio a la princesa Badrulbudur.»