Las mil y una noches

Las mil y una noches

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SEGUNDO VIAJE DE SIMBAD EL MARINO

HABÍA resuelto pasar tranquilamente el resto de mis días en Bagdad; pero pronto me cansé de una vida tan ociosa y sentí vehementes deseos de navegar y de traficar. Así, pues, emprendí mi segundo viaje en compañía de otros honrados mercaderes.

Cierto día desembarqué con otros compañeros en un islote, y mientras ellos se entretenían cogiendo flores y frutas, yo tomé las provisiones que había llevado conmigo y fuí a sentarme a la sombra de un árbol que se erguía junto a un arroyuelo. Comí con buen apetito y, sin poder evitarlo, me dormí. Cuando me desperté, ya no vi el buque anclado.

Os dejo imaginar mi dolorosa sorpresa: creí que moriría de dolor. Al fin, me sometí a la voluntad de Dios, y sin saber lo que me estaría reservado, me encaramé a la copa de un árbol y miré a todos lados para ver algo que me hiciese concebir esperanzas de salvación.

Por la parte del mar, sólo agua y cielo se ofrecía a mi vista; mas, al pasear mi mirada por el interior de la isla, descubrí un objeto blanco que llamó mi atención; bajé del árbol, tomé las escasas provisiones que me quedaban, y dirigí hacia allá mis pasos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker