Las mil y una noches

Las mil y una noches

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando terminó su detestable cena, se acostó en posición supina y no tardó en dormirse. Apenas le oímos roncar, pusimos al fuego una barra de hierro puntiaguda y, cuando estuvo al rojo blanco, le atravesamos con ella el ojo.

El dolor que experimentó le hizo lanzar un grito espantoso. Se levantó como una fiera, con los brazos extendidos, tratando de coger alguno de nosotros en quien desahogar su rabia. Vanos resultaron, empero, sus intentos, y entonces, buscó a tientas la puerta y salió del palacio, aullando horrorosamente.

Salimos en pos de él y a todo correr nos dirigimos a la playa, al lugar donde teníamos las barcazas que en seguida botamos al agua, y embarcamos en espera de que despuntase el día. Mas, a los pocos momentos, aparecieron numerosos gigantes, y mientras nosotros bogábamos con todas nuestras fuerzas, ellos nos arrojaban enormes piedras y hacían naufragar todas las barcazas, excepto la en que yo me hallaba, y todos los hombres que transportaban perecieron ahogados.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker