Las mil y una noches
Las mil y una noches 
Aveinte dÃas de las costas de Persia existe una isla llamada de los Niños Calendas, gobernada por un rey llamado Chazamán, el cual tenÃa cuatro mujeres legÃtimas, hijas todas de reyes, y setenta concubinas. Chazamán se tenÃa por el más feliz de los monarcas a causa de la paz y de la prosperidad de su reino. Una sola cosa turbaba su felicidad: la de ser ya viejo y no tener ningún hijo a pesar del número de sus mujeres. Un dÃa, quejándose de esta desgracia, preguntó a su Visir si conocÃa algún medio para remediarla.
—Súbditos tenéis que os aman —repuso el Visir—, y creo que debierais repartir limosnas entre ellos para que pidan a Dios que os dé esa satisfacción, porque sólo Dios puede hacerlo.
Chazamán aceptó este consejo, y el cielo le concedió el hijo que deseaba, a quien puso el nombre de Camaralzamán, esto es, Luna del Siglo.
El Sultán dió a su hijo los mejores preceptores, y cuando el PrÃncipe cumplió los quince años de edad, Chazamán, que tantas pruebas habÃale dado de su amor, pensó en cederle el trono.
El gran Visir, a quien comunicó su proyecto, aunque sabÃa que nada podrÃa disuadir al Sultán de lo que se habÃa propuesto, le dijo:
