Las ultimas cartas de Stalingrado
Las ultimas cartas de Stalingrado De mi compañía quedan todavía cinco hombres. Wilmsen sigue entre ellos. Los demás están ya todos… todos demasiado cansados. ¿No es esto una bella manera de expresar lo horripilante? Pero ¿qué interés tiene todo esto y de qué sirve el que tú lo sepas? Consérvame en tu memoria como el ser que al llegar casi al fin, se ha acordado de que es tu marido para pedirte perdón y más aún: para suplicarte que digas a todas las personas que conoces, también a Carlota, que he vuelto a encontrarte en el momento que me arrebata para siempre de tus manos.