Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Entonces el Tathāgata continúa su educación: «Ven, monje, permanece contemplando el cuerpo en el cuerpo pero sin aplicar la mente a pensamientos relativos al cuerpo, permanece contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los objetos mentales en los objetos mentales, pero sin aplicar la mente a pensamientos relativos a las sensaciones, a la mente, a los objetos mentales. Al cesar la ideación y la reflexión, el monje alcanza y permanece en la segunda abstracción meditativa[92], en la que hay gozo y felicidad nacidos de la concentración, está libre de ideación y reflexión, y va acompañada de unificación de la mente y serenidad interior… [luego la tercera y la cuarta abstracciones meditativas, y los tres conocimientos de la iluminación como en el sermón 36]… y sabe: “Aniquilado el renacer, cumplida la vida de santidad, hecho lo que había por hacer, no hay ya más devenir”».
»Ese monje soporta el frío, el calor, el hambre, la sed, el contacto con moscas, mosquitos, viento, sol y reptiles; soporta formas de hablar que son hostiles e importunas; soporta pacientemente cuando surgen sensaciones corporales dolorosas, penetrantes, agudas, punzantes, desagradables, displicentes, mortales. Libre de toda pasión, odio, ofuscación y sin corrupción alguna, es merecedor de ofrendas, de hospitalidad y de dádivas, digno de reverencias, incomparable terreno de mérito para el mundo[93].