Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Rāhula, si, contemplando de ese modo, observas que la acción que has realizado a través del cuerpo, de la palabra o del pensamiento ha sido una acción que ha conducido al mal propio, al mal ajeno o al mal de ambos, que ha sido una acción perjudicial, generadora de sufrimiento y de consecuencias dolorosas, entonces, Rāhula, tienes que declararla, revelarla y confesarla a tu maestro o a los sabios o a tus compañeros en la vida de santidad[138], y así, habiéndola declarado, revelado y confesado, tienes que demostrar control en lo sucesivo. Sin embargo, Rāhula, si, contemplando de ese modo, observas que la acción que has realizado a través del cuerpo, de la palabra o del pensamiento no ha sido una acción corporal, verbal o mental que ha conducido al mal propio, al mal ajeno o al mal de ambos, sino que ha sido una acción beneficiosa, generadora de felicidad, y de consecuencias dichosas, entonces, Rāhula, puedes permanecer gozoso y contento practicando noche y día lo que es beneficioso.
»Rāhula, todos los ascetas y brahmines que en el pasado, en el futuro y en el presente han purificado sus acciones corporales, verbales y mentales, lo hicieron, lo harán y lo hacen contemplando atentamente de este modo. Por lo tanto, Rāhula, así te tienes que ejercitar: «Contemplándolas una y otra vez, purificaremos las acciones corporales, verbales y mentales».