Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el carnero, que está siendo devorado por los cuervos, los gavilanes, los buitres, los perros, los leopardos, los tigres, los chacales o por diversas clases de gusanos, aplica [esta percepción] a su propio cuerpo de esta manera: «En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, acabará del mismo modo y no escapará a este fin».
»Y así vive diligente, fervoroso y resuelto… [se repite lo anterior].
»Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el carnero, reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones y con restos de carne sanguinolenta…
»Reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones, sin carne pero aún embadurnado de sangre… Reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones, sin carne y sin sangre… Reducido a huesos sueltos esparcidos en todas las direcciones: aquí los huesos de la mano, allí los de los pies, la tibia por acá, el fémur por allá, aquí la pelvis, allí las vértebras, el cráneo más allá… Reducido a huesos mondos blanqueados como una concha… o un montón informe de huesos de llevan allí más de un año… o unos huesos podridos, reducidos a polvo.