Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha Entonces, el Bienaventurado, tras enseñar, motivar, llenar de entusiasmo y animar al venerable Bhagu con una charla sobre la Enseñanza, se levantó y se fue hacia el parque de bambúes del este.
En aquel tiempo, el venerable Anuruddha, el venerable Nandiya y el venerable Kimbila residían en el parque. El guardián del parque vio venir de lejos al Bienaventurado y, al verle le dijo:
—Asceta, no entres al parque. Hay tres hijos de familia que viven deseando encontrarse a sí mismos[296]; no les distraigas.
El venerable Anuruddha oyó lo que el guardián le decía al Bienaventurado y le dijo:
—Buen guardián, no le impidas el paso al Bienaventurado; es nuestro maestro. El Bienaventurado ha llegado.
Entonces el venerable Anuruddha fue adonde estaban el venerable Nandiya y el venerable Kimbila, se les acercó y les dijo:
—Salid, venerables; salid, venerables. Nuestro maestro, el Bienaventurado, ha llegado.