Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »A este respecto, monjes, el Noble Discípulo reflexiona: «Los placeres de los sentidos son impermanentes, vacuos, engañosos, de naturaleza vana; son habladuría de necios, producto de la ilusión. Los placeres de los sentidos, tanto en esta misma existencia como en existencias futuras… [repite lo anterior]… son obstáculos a la práctica del Noble Discípulo. ¿Y si permaneciera con mente magnánima y elevada, superando el mundo con firme resolución mental[342]? De este modo no se desarrollarán estados mentales perjudiciales y nocivos, tales como la codicia, la malevolencia y la agresividad, y, renunciando a ellos, conseguiré una mente sin límites, inmensa, bien desarrollada».
»Practicando así y permaneciendo asiduamente en esta esfera[343] la mente se clarifica, la atención se apacigua y, a partir de ahí, o bien se logra la imperturbabilidad, o bien se tiende hacía la sabiduría. Con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, es posible que esa conciencia tendiente[344] logre la imperturbabilidad. Monjes, esto es lo que se llama el primer camino hacia la imperturbabilidad beneficiosa.