Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha —Acéptalo brahmín, acéptalo brahmín. Estás experimentando en este mismo mundo el resultado de tus acciones, brahmín. De otro modo, el resultado de tus acciones te habría ido viniendo en los infiernos durante muchos años, durante muchos cientos de años, durante muchos miles de años[384]. Un día, estando en la soledad del retiro, y experimentando la felicidad de la liberación, el venerable Angulimāla exclamó solemnemente:
—Aquél que antes era descuidado pero después es diligente,
ése ilumina el mundo como la luna cuando no hay nubes.
Quien estaba oscurecido por las malas acciones que hizo y por sus obras beneficiosas, ahora ya no lo está,
ése ilumina el mundo como la luna cuando no hay nubes.
El joven monje que practica la instrucción del Buddha
ése ilumina el mundo como la luna cuando no hay nubes.
Ojalá que mis enemigos escuchen una plática sobre la Enseñanza,
ojalá que mis enemigos practiquen la instrucción del Buddha.
Ojalá que mis enemigos sigan a esos hombres que, en paz, invitan a adopter la Enseñanza.