Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha Dicho esto, el brahmín Jāṇussoṇi bajó del carro todo blanco tirado por yeguas, se arregló el manto sobre un hombro y, alzando las manos en saludo reverencial hacia el Bienaventurado, exclamó tres veces lo siguiente:
—Loado sea el Bienaventurado, santo y completamente iluminado.
Loado sea el Bienaventurado, santo y completamente iluminado.
Loado sea el Bienaventurado, santo y completamente iluminado.
Sería bueno que antes o después coincidiéramos con el maestro Gotama y quizás podríamos tener algo de conversación con él.
Entonces el brahmín Jāṇussoṇi fue adonde estaba el Bienaventurado, se le acercó e intercambió saludos con él. Terminada aquella charla amigable y cortés, se sentó a un lado. Una vez sentado, el brahmín Jāṇussoṇi relató al Bienaventurado toda su conversación con el asceta errante Pilotika.
Cuando lo hubo contado, el Bienaventurado dijo al brahmín Jāṇussoṇi:
—Brahmín, con esto, el símil de la huella del elefante aún no está completamente detallado. Para que el símil de la huella del elefante esté completamente detallado, escucha con cuidadosa atención y hablaré.