Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Por eso no es digno del honorable Gotama venir a verme. Al contrario, soy yo quien debe ir a ver al honorable Gotama.
»Hasta aquí, señores, lo que yo sé de las cualidades del honorable Gotama, pero aquí no acaban las cualidades del honorable Gotama; sus cualidades son innumerables.
»Por eso no es digno del honorable Gotama venir a verme. Al contrario, soy yo quien debe ir a ver al honorable Gotama.
»Pues bien, señores, vayamos todos a ver al asceta Gotama».
Entonces, el brahmín Caṅkī, acompañado de un grupo muy numeroso de brahmines fue adonde estaba el Bienaventurado, se le acercó e intercambió saludos con él. Terminada aquella charla amigable y cortés, se sentó a un lado. En aquel momento, el Bienaventurado estaba sentado con un grupo de brahmines muy venerables terminando una charla amigable y cortés sobre varios temas. Con ellos estaba también un joven brahmín llamado Kāpaṭhika, un adolescente de dieciséis años con la cabeza afeitada, que conocía bien los tres Veda con su vocabulario, ritual, fonología, etimología y las cinco narraciones históricas como quinta disciplina, y estaba versado en poética, gramática, cosmología y en las señales que distinguen a los grandes varones.