Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Entonces, venerable señor, como el brahmín tenía el seso tan absorbido por ella y estaba tan enamorado, tomó el mono, lo llevó adonde estaba Rattapāṇi, el hijo del tintorero, y le dijo: «Buen Rattapāṇi, quiero que tiñas este mono de color amarillo chillón, lo sacudas bien sacudido y lo alises por ambos lados».
»Cuando le hubo dicho esto, venerable señor, Rattapāṇi le contestó: «Venerable señor, un mono se puede teñir pero no sacudir ni alisar».
»Pues del mismo modo, venerable señor, la doctrina de los necios Nigaṇṭhas, puede contentar[454] al necio pero no al sabio, no se puede practicar ni tampoco alisar[455].
»En otra ocasión, el brahmín tomó unos vestidos, fue adonde estaba Rattapāṇi, el hijo del tintorero, se le acercó y le dijo: «Buen Rattapāṇi, quiero que tiñas estos vestidos de color amarillo chillón, los sacudas bien sacudidos y los alises por ambos lados».
»Cuando le hubo dicho esto, venerable señor, Rattapāṇi le contestó: «Venerable señor, los vestidos sí que se pueden teñir, sacudir y alisar».
»Pues del mismo modo, venerable señor, la doctrina del Bienaventurado, santo y completamente iluminado, puede contentar al sabio pero no al necio, se puede practicar y también alisar.