Ollantay
Ollantay Ollanta es la única pieza dramática que nos ha legado la poesía quichua, pues aunque actualmente se hacen en la sierra varias representaciones teatrales, ellas son engendros tan informes e irregulares que no han merecido los honores de impresión[6].
He aquí el argumento del drama:
Ollanta, guerrero de gran valor, se enamora de la princesa Cusi-Coillur, hija del emperador Pachacútec, y se atreve a pedirla en matrimonio. Pachacútec rechaza las pretensiones de Ollanta, por no ser de la sangre noble del Sol, y encierra a su hija en el monasterio de las Vírgenes; pero Ollanta la seduce y tiene de ella una hija llamada Ima-Súmac. Luego se subleva el guerrero, y se atrinchera en el castillo de Ollantay-Tambo. El emperador lo combate, pero muere al fin sin venganza del ultraje. El nuevo Inca Túpac-Yupanqui, hijo de Pachacútec, logra tomar el castillo y conduce a los prisioneros al Cuzco. Cuando Ollanta iba a ser condenado a muerte, se presentan Cusi-Coillur e Ima-Súmac, se reconocen, y el Inca enternecido los perdona, y se casa Ollanta con su adorada princesa.
La existencia real de Ollanta se ha puesto muchas veces en duda; pero la tradición[7] ha conservado su nombre y su crimen.