Ollantay
Ollantay No obstante, estoy lejos de pretender que la forma actual del drama sea anterior a la conquista. Contiene rasgos verdaderamente antiguos por la expresión, y ciertas ideas que allí se emiten son una inspiración natural del genio indio. Los coros y el diálogo tienen aquella color y fisonomía que la imitación reproduce siempre de un modo imperfecto; no se puede notar ni una sola vez una alusión ni una idea moderna. Cierto es que se han deslizado algunas palabras españolas; se cita por ejemplo la palabra asnuta, acusativo de asno; pero varios manuscritos presentan en esta parte la forma llamata, llama, que es perfectamente peruana, y el contexto corresponde más bien a llama que a asno. Allí se habla en efecto del largo cuello del animal nombrado en el diálogo, y este rasgo naturalísimo tratándose de la llama, no puede de ninguna manera aplicarse al asno. En tiempo de la conquista, el uso de los coros líricos a estilo antiguo era enteramente desconocido en España y con mayor razón en América, donde los colonos no tenían teatro. ¿Quién tuvo entonces la idea de imitar en cada escena la originalidad de las formas helénicas, sobre todo en un país donde no se conocía la literatura girega? Si el Apu-Ollantay es de Valdez y posterior por consiguiente a la revolución de Túpac-Amaru, ¿cómo no se encuentra en él ninguna alusión a los acontecimientos del día, ningún paralelo entre la condición del país bajo el gobierno de los Incas y bajo el despotismo español?