Ollantay
Ollantay Para concluir, y para corroborar mis asertos, traduciré lo que respecto a este drama dice el eminente filólogo sud-americano don Vicente Fidel López en su obra en francés titulada Les races aryennes du Perou[9].
Dice así:
«Se ha discutido mucho sobre la autenticidad de esta obra, y aun han llegado a atribuirla al padre Valdez.
Yo tengo varias razones para dudar de la exactitud de este hecho: una, enteramente personal, es que mi padre, amigo de Valdez, no supo jamás que fuese autor del Apu-Ollantay, y tuvo siempre por cierto que este drama era muy antiguo. Yo le oí decir muchas veces que don Mariano Moreno, otro amigo íntimo de Valdez a quien conoció durante su permanencia en Charcas, pensaba lo mismo a este respecto. La segunda es que el padre Iturri, mucho más viejo que Valdez, habla en su famosa carta contra Muñoz de los dramas quichuas trasmitidos a nosotros por una tradición indiscutible[10]; esta aserción en boca de un escritor que a su vasta erudición en cosas americanas agregaba un saber clásico eminente, es tanto más decisiva cuanto que no podía tener por móvil la ficción posterior que atribuye a Valdez el Apu-Ollantay.