Ollantay
Ollantay El lenguaje. Cabe admirar en el Ollantay un lenguaje poético por excelencia. Se mezclan, en una justeza y armonía clásicas, la serenidad reflexiva al arrebato lírico, la ceremoniosa elocuencia, a la concisión del proverbio, la gravedad hierática del noble a la efusión metafórica del doliente enamorado. De este modo surge el quechua como un idioma cálido y vital, rico en imágenes, plástico al color y dúctil a la música. Jesús Lara, refiriéndose al diálogo, dice: «animado de gran vigor y realizado con singular maestría, no afloja en momento alguno y abunda en metáforas e imágenes que acrecientan a cada paso el valor de la obra».
Personajes. Los hay muchos, pero los principales son: Ollantay, general rebelde que se enamora de Cusi Coyllor, hija del Inca Pachacútec; Piqui Chaqui, gracioso compañero de Ollantay; Huillac Uma, noble sacerdote; Rumi Ñahui, general adicto a la corte imperial; Orco Huaranca, jefe supremo de los andícolas; Ima Súmac, hija de Ollantay en Cusi Coyllur; Pitu Salla, doncella, y Túpac Inca Yupanqui, heredero de Pachacútec.
Los personajes tienen caracteres bien definidos: Pachacútec encarna al Inca, ora magnánimo hasta la ternura, ora cruel hasta la vesania. Ollantay es tierno, apasionado, orgulloso y valiente; Cusi Coyllor, pese a aparecer al final de la obra, representa la hija dócil y la amante apasionada; Rumi Ñahui expresa el servilismo cortesano y la rampante astucia.