Ollantay
Ollantay Representaciones, adaptaciones y arreglos. La más lejana representación que recuerda nuestra historia, es la realizada durante el alzamiento de Túpac Amaru, en Tinta. Se dice que el mestizo rebelde ordenó la escenificación de la obra con el propósito de exacerbar el orgullo de la raza indígena y estimular su coraje. Luego sobrevinieron la prohibición y el olvido. Durante nuestra vida histórica independiente, se montó el drama una serie de veces. Fue adaptado a la escena lírica con música de José María Valle Riestra (1900) y libretos (para la misma versión musical) de Federico Blume (1900) y Luis Fernán Cisneros (1920). Posteriormente, César Miró y Salazar Bondy arreglaron los textos de Pacheco Zegarra y Sebastián Barranca para que la obra fuese representada por la Compañía Nacional de Comedias, de acuerdo con las exigencias del teatro moderno (1953). E inclusive lo recompuso totalmente el argentino Ricardo Rojas, a base de una personal interpretación que convirtió el Ollantay en precursor de la libertad americana, en su tragedia «Un titán de los Andes» (1939).