Ollantay
Ollantay Apu-Ollantay, extranjero al linaje de los Incas, pide en matrimonio a una princesa real a quien ama y de la cual es amado. El Inca Pachakutek rehúsa semejante unión, contraria a las leyes del imperio; pero la princesa, muy poco sensible a las razones de etiqueta, se deja seducir. Cuando el auditorio ha podido ya presentir esta catástrofe, todavía desconocida para el jefe de la familia imperial, el autor pone en escena un coro de doncellas que, en una serie de estrofas líricas, hacen con la malicia más exquisita alusión a las desgracias de la princesa. La virginidad de Kusi-Kkoillur es un campo de maíz que da las más bellas esperanzas; el tuya, pajarito voraz, pretende devorar sus granos».
De Ollanta corrían no pocos manuscritos en manos de los curiosos, hasta que fue publicado por Tschudi en su obra en dos volúmenes titulada Die Kechua-Sprache el año 1853[13]. en 1862 dio a luz don José S. Barranca su ajustada traducción en prosa. El original quichua, que está en versos octosílabos rimados[14] y distribuido en tres actos, puede verse al fin de la Gramática de este idioma publicada en Londres por el doctor don José Fernández Nodal en 1872. Markham que ha estudiado esta producción, ha puesto en inglés algunas escenas. En la traducción francesa de las Antigüedades peruanas están trasladados a dicha lengua el lamento de Cusi-Coillur y el soliloquio de Ollanta después que lo rechazó el Inca, trozos que Rivero inserta solo en quichua.