Ollantay
Ollantay Dichos, Huillca-Uma con una túnica negra y una daga en la mano[26]. Séquito de sacerdotes. Vienen por la derecha.
HUILLCA-UMA
¡Vívido Sol!, ante tu faz postrado (Todos se arrodillan).
la marcha adoro que constante sigues.
Ya cien llamas[27] se encuentran preparadas
que en tu fiesta mi mano sacrifique.
Derramaré su sangre en tu presencia,
y en el fuego veráslas consumirse
después que hagamos el preciso ayuno.
OLLANTA
He allí, Piqui-Chaqui, al sabio insigne
Huillca-Uma. Ese león[28] va acompañado
del mal presagio: siempre nos aflige
anunciando cuidados y desgracias.
¡Cuánto aborrezco yo su empleo triste!
PIQUI-CHAQUI
Calla: no hables así, que ese agorero
sabe mejor que tú lo que concibes.