Ollantay
Ollantay OLLANTA
Y esto que en mi alma tan oculto vive,
¿cómo lo sabes tú? Sólo a su madre
la ambición revelé que me persigue.
HUILLCA-UMA
Todo el pasado para mí es presente,
cual las letras están para el que escribe[38]:
lo que me escondas con mayor sigilo
más claro me será.
OLLANTA
Mi alma me dice
que yo mismo soy causa del veneno
que sediento he bebido. ¡Ay!, en tan triste
enfermedad no me abandones, padre.
HUILLCA-UMA
¡Cuántas veces la muerte se recibe
libada con placer en copas de oro!
Óyeme bien: de los deseos viles
y temerarios todo mal procede.
OLLANTA
Pronto tu mano la cuchilla vibre.
Sácame el corazón; heme de hinojos.
HUILLCA-UMA, a Piqui-Chaqui.
Alcánzame esa flor; vela sin tintes
ni frescura ni olor: está marchita.
Pues aún puede dar agua. No vaciles[39].
(Estruja la flor seca y cae de ella agua).