Ollantay
Ollantay la vida mÃa entre las hordas bárbaras.
Tú, mi padre y señor, me has regalado
este dorado yelmo y esta maza,
sacándome del seno de la plebe;
pero asà como es tuya esta macana,
tuya será también mi valentÃa,
tuyas serán mis Ãnclitas hazañas.
Tú general me has hecho de Anti-suyo,
que como a ti me quieren y me acatan.
Cincuenta mil soldados me obedecen,
defensores valientes de la patria;
mas, cual siervo sumiso, a ti me acerco,
y hago de mis servicios remembranza
para que, como padre generoso,
concederme te dignes una gracia.
Siempre a tu lado serviré lealmente
si de Coillur me das la mano amada.
Su luz hermosa guiará mi senda
y eternamente te daré alabanzas.
PACHACÚTEC
Ten presente tu cuna. Eres plebeyo,
quédate asÃ. Miras muy alto, Ollanta.
OLLANTA, con desesperación.
Pues entonces arráncame la vida.
PACHACÚTEC
Yo solo sé si debo o no quitártela.
No tienes que elegir. ¿Te has vuelto loco?