Ollantay
Ollantay Cámara de Ollanta en Cusi-pata.
OLLANTA, solo.
¡Ay, Ollanta!, ¡ay, Ollanta!
¡De qué modo te ves correspondido!
El héroe no vencido
cuya gloria doquier la fama canta,
el que tanto ha servido,
he aquí el galardón que ha recibido.
Mi Cusi-Coillur, ¡ay!, la esposa mía,
mi única gloria, mi única alegría,
para mí ya no existe,
pues la fortuna impía
trocó mi gozo en desventura triste.
¡Ay, Princesa! ¡Ay, paloma!,
ya perdí tu belleza peregrina,
ya no me alumbrará la luz divina
que a tus pupilas fúlgidas asoma.
(Desfallece, luego prosigue con energía).
¡Oh, Cuzco!, ¡pueblo hermoso![64],
desde hoy en adelante
voy a ser tu enemigo rencoroso.
Yo rasgándote el pecho palpitante,
tu corazón entero
daré por pasto al cóndor[65] carnicero.
Y ese Inca, ese tirano…
Yo alistaré mis Antis[66] a millares,
armas a todos les daré, y ufano,