Ollantay
Ollantay al ronco son de trompas militares
estallaré cual tempestad funesta
de Sacsa-huáman[67] en la cumbre enhiesta.
Allà se alzará el fuego,
dormirás en la sangre y en el lodo;
entonces verá el Inca si le ruego
y con mis pretensiones lo incomodo.
A mis pies te he de ver, Rey insolente;
sabrás si tengo entonces poca gente
y si segura se halla tu cabeza.
¿Tendrás aún altiveza
para negarme a tu hija? Ni al mirarte
rendido, arrodillado,
tan sandio he de ser yo para rogarte.
Hasta el hablarme te será vedado.
Pronto por Inca me alzará el imperio.
¿Tú?… Morirás en rudo cautiverio.
(Piqui-Chaqui aparece en el foro).