Ollantay
Ollantay el Anti-suyo, que mi diestra arranca
de ese Inca odioso al despotismo impío.
Toma estas flechas y morrión dorado,
para que seas fuerte y denodado.
(Orco-Huaranca se arrodilla y Ollanta le pone el casco y le cuelga la aljaba).
TODOS
¡Que viva Orco-Huaranca, el valeroso!
OLLANTA
Oh, Anco-Allin, pues eres
el anciano más sabio y más virtuoso,
te debo conferir de Huillca-Uma
la dignidad sacerdotal y suma.
Tú ponme con tu mano
estas insignias de Inca soberano,
y así a la muerte misma
con ellas venceré.
ANCO-ALLIN-AUQUI, ata al brazo de Orco-Huaranca una cinta de oro.
Yo te las pongo
de nuestra patria en nombre,
para que tengas tu valor presente,
tus pasiones domines,
y puedas mostrar siempre que eres hombre.
OLLANTA
Yo tus actos venero, Inca potente.
ANCO-ALLIN-AUQUI