Ollantay
Ollantay y al enemigo que hacia aquà se mueve
preparará una trampa
manteniéndose oculto con su gente
del Queru[88] en la cercana confluencia
mientras no se le imparta otra advertencia.
El noble Chara[89] ocultará igualmente
sus batallones en la orilla opuesta;
de Chara en los graneros
irán a pernoctar diez mil guerreros
hasta que se les llame, y mantendremos
de Pachar[90] en el valle y la floresta
las restantes diez tribus que tenemos.
Después aguardaremos
a que entren los cuzqueños descuidados;
y asà que estén adentro, atacaremos
dejándolos a todos encerrados.
Se armará entonces tempestad terrible:
al agudo sonar de las bocinas,
arrojarán peñascos las colinas;
y cual granizo horrible
galgas[91] inmensas bajarán rodando,
lo que a su paso encuentren sepultando.
Éste será el castigo
del orgulloso ejército enemigo.
Sus mayores esfuerzos serán vanos,
y los que huyan, o caen en nuestras manos,
o mueren al veneno