Ollantay
Ollantay TÚPAC-YUPANQUI
¡Cómo! ¿Con harta frecuencia
a los míos no he ordenado
que no se vierta la sangre
de esas gentes a quien amo
y compadezco?
INDIO
Señor,
su sangre se ha respetado.
Mandad que esta misma noche
de aquí corran a tomarlos.
TÚPAC-YUPANQUI
Tú has visto que estuve yo
mis huestes encabezando,
durmiendo en la confluencia
del río Queru cercano
y escondido en Yanahuara[106];
porque como en ese prado
existen para celadas
muchos bosques solitarios,
oculto en una cabaña
hube de estar por espacio
de tres días con sus noches,
con paciencia soportando
las intemperies y el hambre.
Rumi-Ñahui mientras tanto
vino a verme, y declaróme