Ollantay
Ollantay el plan que había adoptado.
«Que debíamos nosotros
partir por la noche al campo,
así que él se regresase
a desempeñar sus cargos;
que iban a celebrarse
fiestas de gran aparato,
y que luego que estuviesen
por el licor embargados,
atacáramos de noche
con el cuerpo veterano».
Después que tal estrategia
me hubo manifestado,
a su puesto regresóse,
y aquella noche aguardamos.
Entre tanto el buen Ollanta
se encontraba celebrando
en el cuartel con los suyos
del Sol la fiesta, entregados
por espacio de tres días
al desenfreno más craso.
Nosotros a medianoche
les caímos por asalto,
y como una tempestad
sobre el torreón estallamos.
Ollanta inmediatamente
se sobrecogió de espanto,