Ollantay
Ollantay has encontrado siempre
cuanta merced apetecía tu alma?
¿En su ánimo flexible
no pesó tu palabra,
y no te concedía,
y con exceso, todo lo que ansiabas?
¿Había para ti algo
oculto? ¿Por qué no hablas?
Vil Ollanta, ¡responde!
¡Responde tú, traidor Orco-Huaranca!
OLLANTA
Señor y padre mío,
no me preguntes nada;
nuestro crimen rebosa
por todas partes y patente se halla.
TÚPAC-YUPANQUI
¡Sí!, veamos la muerte
que la ley os prepara.
Dinos tú, Huillca-Uma,
cuál es tu parecer en esta causa.
HUILLCA-UMA
El Sol me ha concedido
benignidad sobrada.
TÚPAC-YUPANQUI
Pues habla entonces, Rumi.
RUMI-ÑAHUI
A tan grande traición y pertinacia,