Ollantay
Ollantay 
Salón del trono en el palacio del rey.

El rey Túpac-Yupanqui, Ojo-de-Piedra, el Astrólogo, acompañamiento de personajes de la corte, grandes damas, etc.
El Rey Yupanqui: Recibid mis saludos hoy, nobles señores. ¡Hijas consagradas al Sol, yo invoco sobre vosotras sus favores! El reino, todo júbilo, acude a proclamarme en mi palacio, y yo, en lo íntimo de mi corazón, no olvido a nadie y pienso en todos.
El Astrólogo: Ayer el humo de la inmensa hoguera llegaba casi al disco del Sol. Este Dios, lleno de alegría, se levanta, inundando de felicidad a todos. Entre las cenizas de los pájaros quemados, no he encontrado más que un rey, y ese eres tú. De la hoguera encendida de las llamas todos han visto salir un águila. Le hemos abierto el costado y escudriñado el pecho; buscábamos el corazón, pero lo hemos encontrado vacío. ¡Es preciso reducir a la obediencia a nuestros enemigos de los Andes! Lejos del Sol, su corazón se hiela. Tal es el augurio.
El Rey Yupanqui (Mirando a Ojo-de-Piedra): He aquí al gran jefe de los Andes que ha dejado escapar al enemigo. El solo ha hecho perecer ese sinnúmero de hombres.