Ollantay
Ollantay Estrella: ¿Dónde estoy? ¿Quiénes son estas gentes que me rodean? Bella, adorada hija, ven, ven, paloma mÃa. ¿Desde cuándo estos hombres…?
Bella: ¡No temas, madre mÃa! Es el mismo rey el que viene a verte. ¡El que llega es el ilustre Yupanqui! Sal de tu sueño y háblale.
El Rey Yupanqui: En presencia de tal infortunio mi corazón se desgarra. Vuelve en ti, mujer, y dime en fin quién eres. (A Bella): Revélame el nombre de tu madre.
Bella: ¡Padre, padre, prÃncipe clemente, haz que desde luego desaten estas ligaduras!
El Astrólogo: A mà me toca desatarla y consolar a los desgraciados.
Ollantay (A Bella): ¿Cómo se llama tu madre?
Bella: Se llama Estrella-de-alegrÃa. ¡Pero ya ves qué nombre tan engañador! SÃ, la estrella de otras veces se ha apagado y ¡quién sabe dónde está su alegrÃa!
Ollantay: Ah ¡poderoso rey Yupanqui! Mira en esta mujer a mi esposa.
El Rey Yupanqui: Me parece que sueño al encontrar esta dicha inesperada. Estrella, tu mujer, es también mi muy amada hermana. ¡Oh Estrella, hermana querida, adorada paloma, ven, ven a mis brazos! Esta dicha excesiva clama las tormentas de mi corazón. ¡Vive siempre para tu hermano! (Estrecha contra su corazón a Estrella)