Ollantay
Ollantay Dichos, la Madre Roca y Salla, que salen del interior del palacio de las Vírgenes Escogidas.
La Madre Roca (Besando la mano al rey): ¿Es realidad o sueño ver aquí a mi amado soberano?
El Rey Yupanqui: Abre esta puerta. (La Madre Roca abre la puerta).
Bella: ¡Ah, madre mía! Mi corazón presentía encontrarte muerta. Creía no volver a ver tu rostro, que tanto he anhelado.
Bella (A Salla): Compañera Salla, trae un poco de agua, que tal vez mi madre pueda volver a la vida.
El Rey Yupanqui: ¡Qué calabozo tan horrible! ¿Quién es esta mujer? ¿Qué significa esta cadena que la oprime? ¿Quién es el cruel que la ha mandado atar? ¿Es posible que un rey haya dado abrigo en su pecho a la víbora del odio? Madre Roca, acercáte. ¿Quién es esa mujer? ¿Qué quiere decir todo esto? Ven aquí. ¿Habrá despertado aquí esta mujer por efecto de un maleficio?
La Madre Roca: Tu padre lo ha ordenado así, para que la enamorada se enmiende.
El Rey Yupanqui: ¡Sal, Madre Roca! Aparta, aparta, esta puma. ¡Que no vuelva yo a ver esta piedra y esta serpiente!
(Todos cumplen las órdenes del rey, y conducen a Estrella al jardín).