Ollantay
Ollantay CCOYA.— Cantad con más dulzura, adoradas ninfas; vosotros que habéis cantado la desgracia, idos. Entrad vosotras.
(Vanse los niños y entran las niñas).
CORO DE NIÑAS
Dos palomas amorosas
(Cantan).
están tristes, se quejan, suspiran
y lloran.
Ambas fueron enterradas en la nieve:
un árbol sin hojas fue su tumba.
Una de ellas perdió a su compañera
y salió a buscarla.
La encontró en un pedregal
pero estaba muerta.
Y tristemente empezó a cantar:
«¡Mi paloma! ¿Dónde están tus ojos,
y dónde tu pecho amante?
¿Dónde tu virtuoso corazón
que yo tan tiernamente amaba?
¿Dónde, mi paloma, están tus labios dulces
que mis tristezas conocieron?
Sufriré mil desdichas
ahora que mi alegrÃa ha terminado».
Y la infeliz paloma
erraba de peña en peña.
Nada la consolaba