Ollantay
Ollantay OLLANTA.— Ancco-Allu, como eres el anciano más noble y más sabio, serás también ahora del linaje de Huillca-Uma. Ponme esas insignias para que pueda vencer a la misma muerte.
ANCCO-ALLU-AUQUI.— Te las pongo, para que debas recordar tu valor, para que domines y te manifiestes siempre como hombre.
ORCCO-HUARANCCA.— ¡Mil veces venero, poderoso Inca, tus hechos!
ANCCO-ALLU-AUQUI.— Mira al varón esforzado, cubierto de armas desde la cabeza hasta los pies; por eso ha de ser valiente; por eso los enemigos jamás han de ver su espalda, ni huirá como el montañés, ni será humillado como a la tierna grama.