Ollantay

Ollantay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA V

RUMI-ÑAHUI sale victorioso, con la cabeza descubierta.

RUMI-ÑAHUI.— ¡Postrado a tus pies, poderoso Inca, te adoro mil veces! Escucha mis palabras, pues estoy bajo tu amparo.

TÚPAC-YUPANQUI.— Levántate; aquí tienes mi mano: regocíjate porque has salido bien en tu empresa; echaste tu red y has pescado.

RUMI-ÑAHUI.— Sí, ese traidor con sus piedras ha muerto muchos nobles y un sin número de plebeyos; mas yo Rumi he sido para él un peñasco; como Rumi he acabado con él y sus compañeros.

TÚPAC-YUPANQUI.— ¿Se ha derramado mucha sangre?

RUMI-ÑAHUI.— No noble, no en verdad; he cumplido todo como me has mandado; así he tomado toda la nación anti prisionera; sus montañas están allanadas e incendiadas.

TÚPAC-YUPANQUI.— ¿Dónde están esos enemigos?

RUMI-ÑAHUI.— Todos aguardan en el campo perecer con terrible castigo. Cada cual se apresura en buscar la muerte; pero es menester separar a las mujeres que están embarazadas, pues ellas bastan para la propagación de la especie.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker