Ollantay
Ollantay TÚPAC-YUPANQUI.— ¡Sal de aquÃ, Mama-Ccacca! ¡Arrojad afuera a esa montañesa, a esa fiera y que nunca mis ojos la vuelvan a ver!
(Le obedecen, y sacan a CUSI-CCOYLLUR).
CUSI-CCOYLLUR.— ¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ésos? ¡Hija mÃa, Ima-Súmac, ven acá palomita! ¿De dónde esa gente aquÃ?
IMA-SÚMAC.— Madre mÃa, no temas, aquà está nuestro Inca. El poderoso Yupanqui viene: habla, no duermas.
TÚPAC-YUPANQUI.— Mi corazón se desgarra, al presenciar tanto infortunio. Descansa, y dime después ¿quién eres? Dime, ¿cómo se llama tu madre?
IMA-SÚMAC.— ¡Padre mÃo! ¡Piadoso noble! Manda todavÃa que desaten a esa prisionera.
HUILLCA-UMA.— Yo debo desatar y auxiliar a esta infeliz.
OLLANTA.— ¿Cómo se llama tu madre?
IMA-SÚMAC.— Cusi-Ccoyllur es su nombre.
TÚPAC-YUPANQUI.— Me parece que te equivocas. Ella está en la sepultura, donde tendrá felicidad.
OLLANTA.— ¡Ay poderoso Inca Yupanqui! Esta niña es hija de mi esposa.