Poesia oral
Poesia oral ¡Ay! La amarga pena que me roe por dentro.
Por la canoa naufragada, por el amigo perdido.
Mi preciosa pluma de garza ha sido arrojada a la playa del océano,
y el relámpago que fulgura en los cielos
saluda al muerto.
¿Qué significa la autoridad en este mundo, si tú has cruzado
la resbaladiza senda, la escurridiza senda de la muerte?
Solitaria aparece la montaña Whakaahu en la distancia,
porque te has ido tú, el amparo de tu pueblo.
Ha volado mi pájaro cantor que en tiempo tan lejano aprendió su gorjeo.
Estallaron en sollozos ahora, al ver fluir las lágrimas de las mujeres.
Hermoso yace tu cuerpo en tu capa adornada con borlas de piel de perro,
pero tu espíritu ha pasado como nube que el viento arrastra por los cielos.
Todo está bien en ti que reposas sobre el féretro del jefe.
¡Ah, mi preciosa joya de jade verde, emblema de los guerreros desaparecidos!
El dragón salió de su guarida rocosa
