Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia Hoy, nuestro sector parecía un manicomio con tanta gente preparando la fiesta anual de final de curso. Ninguno de los elementos de la pandilla de la marihuana me prestó la menor atención, y esto me alegra. Acaso tengan otro proyecto. Es raro que un gran liceo como el nuestro pueda estar dividido en dos mundos por completo diferentes, que parecen ignorarse mutuamente. —¿No habrá muchos otros mundos? ¿Será el liceo como una galaxia menor, con un pequeño planeta para cada grupo minoritario, otro para los muchachos pobres, una para los ricos, otro para los drogadictas, o tal vez para los drogadictas privilegiados, y otro para los de origen modesto? ¿No será que ninguno de nosotros somos totalmente conscientes de los demás planetas hasta intentar pasar de uno al otro? ¿Será éste el pecado? O quizá el problema real sea tratar de regresar al globo de origen. Todos los muchachos que han experimentado con drogas no tienen este problema, ¿o lo tendrán todos? Deberé averiguarlo en el futuro; por lo menos, habrá que proponérselo. Chris tuvo más suerte; su familia se trasladó a una ciudad donde nadie la conoce.
P. S.: He visto a tres de los muchachos más decentes y me han preguntado si voy a la fiesta del liceo. ¿No habrá empezado el deshielo?
¡Ojalá, ojalá!
27 de Junio.