Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia Más tarde, ya más sobria, le dijo la mujer que podía vivir allí e ir al liceo. Lo único que debía hacer era trabajar dos horas diarias para ella, casi siempre por la tarde. A la mañana siguiente se inscribió en el liceo como sobrina de aquella señora y empezó a vivir como una NP de postín. Mientras Babbie estuvo allí, otras cuatro sobrinas vivían con la mujer. El chofer las llevaba al liceo y las iba a buscar, y del dinero que ganaban no vieron nunca ni cinco. Según dijo Babbie, la mayor parte del tiempo se quedaban sentadas en el salón sin hablar y sin salir jamás.
Parecía tan inverosímil que traté de hacerle preguntas, pero ella siguió hablando tan distante y tan triste, que pienso que decía la verdad. Además, después de lo que yo he pasado me lo creería todo. ¿No es triste haber llegado a un punto en que todo es tan increíble que te lo creerías todo? Es triste, querido amigo. Realmente, desesperadamente, creo que es triste.