Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia Ah, Diario mío, qué contenta estoy de tenerte, pues en esta jaula de bestias no hay absolutamente nada que hacer y todos están locos. Sin ti no podría existir. Al fondo de la sala una mujer gime y lloriquea haciendo unos sonidos infernales. Ni siquiera tapándome los oídos con mis manos rotas y enfermas bajo la almohada consigo atenuar los gemidos. ¿Será posible que pueda volver a dormir sin necesidad de retener la lengua entre mis dientes para no castañetear y sin que el terror invada mi cerebro al pensar en este antro? ¡No debe de ser real! Debo de hallarme todavía bajo los efectos de un «mal viaje». Creo que mañana traen autocares llenos de escolares para arrojarnos cacahuetes a través de las rejas.
27 de Julio.
Querido Diario: