Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia En fin, la primavera pasada Tom y tres de sus compañeros oyeron hablar de esa droga que se inhala y, creyendo que sería muy estimulante, compraron un par de tubos y la probaron. Dijo que todos sintieron la descarga y que fue algo formidable. Su mirada, al contarme esto, me indicó que seguía considerándolo formidable. Armaron un tremendo escándalo gritando y rodando por el suelo, y el padre de uno de ellos les ordenó que se calmaran Ni siquiera sospechó por qué se encontraban en tal estado. Pensó, sencillamente, que estaban peleándose, como de costumbre. Una semana más tarde, los mismos muchachos probaron el whisky de papá, pero no les gustó tanto y vieron que era más difícil conseguir whisky que marihuana o droga en comprimidos. Dijo lo que ya he comentado aquí, que los padres nunca echan a faltar sus comprimidos para adelgazar, sus tranquilizantes, sus medicinas contra resfriados, sus píldoras estimulantes, sus píldoras para dormir o cualquiera de esas cosas que pueden dar una «sacudida» a los muchachos cuando no tienen a mano algo más fuerte. Así comenzó, pero al cabo de seis meses necesitó tanto dinero que tuvo que buscarse un trabajo. Solicitó un empleo en sitio más indicado: un drugstore. El gerente tardó bastante tiempo en darse cuenta de lo que ocurría con los comprimidos de reserva. Cuando lo descubrió, echó a Tommy a la calle para ahorrarle un disgusto a la familia. No se dijo una palabra a nadie, pero Tommy y el gerente del drugstore sabían muy bien lo que pasaba. Sin embargo, a Tommy no le preocupó mucho verse despedido porque ya se había entregado a las drogas fuertes y todo le importaba un pito. Un amigo le presentó a Smack y empezó a revender droga entre los escolares, a fin de mantenerse. Y acabó en este centro. A mi juicio todavía está «tocado», pues incluso ahora, sólo habla de drogas que le pone en estado de euforia. Noté que Julie, sentada junto a nosotros, tuvo casi la misma reacción. Es como ver bostezar a alguien; se contagia y sientes necesidad de bostezar. Estoy contenta de no haber notado nada, pero no debí haberle interrogado; fue realmente deprimente constatar que tanto él como Julie sólo esperan salir de aquí cuanto antes para volver a la droga.