Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia ¡Hurra! Vamos a Nueva York para el fin de semana. Mamá, Tim, Alex y yo tomamos el tren mañana y no volveremos hasta el lunes. ¿No es fantástico? Todas esas tiendas y otras cosas… Estoy impaciente. Mi viruela loca me ha dado sólo unos puntos rosados que estoy segura podré tapar con maquillaje. Tomamos el tren a las siete y cuarto de la mañana, y papá dice que puedo comprarme muchas novedades para el liceo. ¡Hurra, hurra!
29 de Agosto.
Manhattan es increíblemente cálido y asfixiante. Mientras uno está en los grandes almacenes todavía se aguanta, pero una vez en la calle tienes la sensación de andar sobre un horno. El calor emana de las aceras en nubes enormes, y no comprendo cómo puede soportarlo la gente que vive aquí. >Joel dice que en Chicago es igual, pero me cuesta creerlo. De todos modos, la mayor parte de la mañana la pasamos haciendo compras en Bloomingdale, y por la tarde, para huir del calor, fuimos a ver una película en Radio City.
Cometimos el mayor error tomando el metro. Estaba tan abarrotado de gente que parecíamos col agria prensada en un frasco, y olíamos igual. Una vieja gorda se agarró a la argolla del techo junto a mí y su vestido sin mangas dejó al descubierto un increíble nido en la axila. Ha sido el paisaje más apestoso que he visto. Espero que Tim no lo haya notado, porque de lo contrario habrá tomado asco a las mujeres para el resto de su vida.