Sir Gawain y el caballero verde
Sir Gawain y el caballero verde —Prepárate, Gawain, a cumplir lo prometido; búscame fielmente hasta encontrarme, mi buen señor, tal como aquí has jurado, en presencia de estos caballeros. Ve a la Capilla Verde, y no dudes que allí recibirás un golpe como éste. Porque en justicia lo has ganado el día de Año Nuevo. Como el Caballero de la Capilla Verde soy conocido por muchos; búscame, pues, y como tal me encontrarás. No dejes de hacerlo; ¡de lo contrario, pasarás por un cobarde!
Con esto, giró salvajemente dando un tirón de las riendas, y salió velozmente por la puerta de la gran sala con la cabeza en la mano, arrancando chispas de las piedras los cascos de su montura, sin que ninguno de los presentes supiera en qué dirección, ni pudiera explicar de qué país procedía. Entre tanto, el rey y sir Gawain reían a costa del Caballero Verde. Pero todos tuvieron el hecho por algo prodigioso.
21.Aunque el noble rey Arturo se sentía maravillado, no dejó que su semblante revelara signo alguno, sino que dijo en voz alta a la atractiva reina, con palabras corteses: