Sir Gawain y el caballero verde
Sir Gawain y el caballero verde Entonces el señor, con cortés deferencia, quiso saber de Gawain qué empresa extrema le había sacado con tanta premura de la regia corte de Camelot, en aquellas festividades, poniéndole solo en camino, sin esperar a que hubiesen concluido las celebraciones en todos los hogares de los hombres.
—En verdad que bien podéis extrañaros, señor —admitió el caballero—. Una alta y urgente misión me ha sacado de ese castillo. Pues me he comprometido a buscar un lugar, aunque no sé a qué parte del mundo dirigirme para encontrarlo. Ni por todas las tierras de Logres quiero estar lejos de él la mañana de Año Nuevo… con la ayuda de Dios. Por tanto, señor, esto es lo que os pido: que si en verdad sabéis algo de la Capilla Verde, o en qué tierra se puede encontrar, y del caballero de verde color que la guarda, al punto me lo digáis. Ya que hay establecido un pacto entre nosotros, por el cual, si estoy vivo, debo ir allí a enfrentarme con él. No falta mucho para Año Nuevo; así que, con la ayuda de Dios, antes prefiero ir en su busca que ganar cualquier fortuna. Os ruego, pues, que me deis licencia, pues debo irme ahora; apenas me quedan ya tres días para atender a este asunto, y antes quisiera caer muerto que dejarlo sin cumplir.
A lo que, riendo, dijo el señor: